CONFIRMADO POR EL CONICET

El glifosato produce malformaciones

 

Es el herbicida que se utiliza para la soja transgénica y el más usado en el país. También causa trastornos intestinales y cardíacos

Ante las denuncias judiciales relacionadas con el uso de agroquímicos en el cultivo de soja transgénica,  el Ministerio de Salud creó un grupo para investigar la problemática en cuatro provincias argentinas

 
     
 

El herbicida glifosato utilizado para la soja transgénica, que es el principal cultivo en la Argentina, puede producir malformaciones neuronales, intestinales y cardíacas, según lo determinó una investigación científica del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) que utilizó embriones anfibios y cuyos resultados "son totalmente comparables con lo que sucedería con el desarrollo del embrión humano". Así lo explicó a Efe el profesor de embriología Andrés Carrasco, uno de los autores del trabajo.

"Lo notable es que no hay estudios en embriones a nivel mundial y mucho menos inyectando glifosato en embriones", aseguró el investigador, también director del Laboratorio de Embriología Molecular.

Las dosis de herbicida utilizadas para el estudio "estuvieron muy por debajo de los niveles que se usan en las fumigaciones", por lo que la situación "es mucho más grave" debido a que "el glifosato no se degrada", advirtió.

En la Argentina se utilizan anualmente entre 180 y 200 millones de litros de este herbicida, desarrollado por la multinacional Monsanto y que desde su desembarco en el país, en 1997, se ha expandido hasta las 18 millones de hectáreas.

Carrasco dijo que la investigación determinó que "el glifosato puro, en dosis menores a las usadas en fumigación, genera malformaciones" y "podría estar interfiriendo en algún mecanismo normal del desarrollo embrionario que tiene que ver con la forma en que las células se dividen y mueren".

"Las empresas dicen que beber un vaso de glifosato es más sano que beber un vaso de leche, pero lo concreto es que nos han usado como conejillos de indias", agregó y puso como ejemplo lo ocurrido en Ituzaingó, un barrio de 5.000 personas en la periferia de Córdoba donde en los últimos ocho años se constataron cerca de 300 casos de cáncer asociados a las fumigaciones con plaguicidas.

"En poblaciones como Ituzaingó ya es tarde, pero hay que hacer sistema preventivo, exigir a las compañías que den todos los marcos de seguridad y sobre todo tener normas muy estrictas para la fumigación, que nadie cumple por ignorancia o avaricia", sostuvo.

El investigador también dijo que, más allá del trabajo en el que intervino, "habría que hacer un estudio serio" sobre los efectos del glifosato en los seres humanos y remarcó que "para eso el Estado tiene todos los mecanismos".

Ante la andanada de denuncias judiciales relacionadas con el uso desproporcionado de agroquímicos en el cultivo de soja transgénica, en febrero último el Ministerio de Salud creó un grupo para investigar la problemática en cuatro provincias. Argentina es el tercer exportador mundial de soja y ocupa también puestos de relevancia en el comercio global de derivados (aceites y harinas) de ese grano.

 
     
 

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