Agua

Un Recurso Escaso

La Plata, Mayo 2004

Grupo Ágora / 2004

 
 
 
Introducción

El agua es un recurso natural imprescindible para el ser humano, un bien escaso y muy vulnerable. La escasez de agua dulce es uno de los mayores problemas, si no el mayor con los que se enfrenta el mundo. La Tierra ya no tiene agua suficiente para abastecer una demanda que es excesiva y creciente. Nuestro planeta contiene la misma cantidad de agua que hace millones de años, en tanto que su uso y abuso por parte del hombre no deja de aumentar. A nivel global debido a la explosión demográfica y a la expansión del modo de vida occidental, el consumo de agua en 20 años se duplicará. Un panorama nada alentador que exige tomar medidas urgentes para establecer un nuevo estilo de utilización del fluido de la vida.
En el planeta Tierra encontramos una distribución desigual entre la masa continental y la masa oceánica, 70 % es agua y 30 % tierra firme. A pesar de esto, el agua dulce, es un bien sumamente escaso en la naturaleza, pues de la totalidad del agua que contiene el planeta, sólo el 3% es agua dulce, y de ese 3% sólo un 21% está accesible. El 79% restante se encuentra en hielos y glaciares. De ese 21% de agua dulce accesible, un 20 % se encuentra en los mantos freáticos y sólo el 1% se halla accesible.
Es un error pensar que las fuentes existencias de agua en este planeta son inagotables. Como es sabido, los humanos únicamente podemos aprovechar el agua dulce y hasta la fecha las cantidades disponibles han alcanzado para todos, sólo por su constante renovación. Pero llevamos muchos años contaminando, tanto los ríos y los lagos como las aguas subterráneas y cada vez se necesitan procesos de depuración más complejos para que el agua que sale de nuestras canillas todavía sea potable.

Una de las mayores reservas de agua dulce del planeta

El acuífero Puelche es una de las mayores reservas mundiales de agua. La mayoría de los habitantes del área metropolitana de Buenos Aires desconoce la existencia de este importante recurso, a pesar de estar parado sobre él. Esta importante fuente de agua subterránea está poco investigada, se encuentra ignorada, descuidada y nadie controla cómo y quién la contamina .
Las aguas subterráneas forman parte del ciclo hidrológico. Parte del agua superficial, se infiltra naturalmente y llega a los acuíferos donde se acumula en forma dinámica ya que se mueve recorriendo grandes distancias.
Un acuífero es una capa porosa de roca capaz de almacenar, filtrar y liberar agua. La capa de roca (o estrato) contiene muchos poros que, cuando se conectan, forman una red que permite el movimiento del agua a través de la roca.
Hay tres tipos de acuíferos: acuíferos confinados, semiconfinados y acuíferos freáticos. Los acuíferos confinados tienen una permeabilidad al agua muy pequeña o nula debido a que el estrato está, o bien cubierto por una capa de roca, o bien dentro de una región envuelta en roca; esto permite al agua moverse sólo por la región confinada. Hay pocos acuíferos verdaderamente confinados.
Un acuífero freático tiene su capa superior descubierta. El agua almacenada en estas rocas puede liberarse en manantiales o ser extraída mediante pozos cuando el agua se mueve hacia la superficie.
Los acuíferos semiconfinados tienen un comportamiento intermedio entre los confinados y los friáticos.
En la Provincia de Buenos Aires hay varios acuíferos, a saber:
Primer acuífero o Napa freática: se ubica desde 0 hasta los 10 m de profundidad con respecto a la superficie. Posee un techo (nivel freático) que fluctúa con el régimen de lluvias.
Segundo acuífero o acuífero Pampeano: se encuentra aproximadamente entre los 10 y 40 metros por debajo del nivel del mar, de acuerdo a la cota del terreno. Suele estar semiconfinado a presión.
Tercer acuífero o acuífero Puelche: se encuentra aproximadamente entre los 40 y 70 metros por debajo del nivel del mar, suele estar semiconfinado a presión. Está compuesto principalmente por arenas finas y medianas.
Cuarto acuífero o acuífero Paraná: se encuentra aproximadamente entre los 70 y 160 metros por debajo del nivel del mar, suele estar semiconfinado a presión. Está compuesto principalmente por arenas finas y fósiles marinos.
Quinto y sexto acuífero o acuíferos Olivos: se encuentran aproximadamente entre los 160 y los 410 metros por debajo del nivel del mar, suelen estar semiconfinados a presión.

 

Su estado actual

Los acuíferos están conectados entre sí y con el ciclo hidrológico formando parte de un sistema hidráulico. Su estado actual es el siguiente:
Napa freática: En algunas zonas se encuentra agotada y en otras aflora como respuesta a períodos muy lluviosos, o por cese de la explotación de acuíferos inferiores a la misma. Son aguas en general de mala calidad por su contaminación química y bacteriológica por pozos sépticos domiciliarios. Su techo acompaña la morfología de la superficie. A veces emerge en forma de lagunas y otra aparece a los 4 o 10 metros de profundidad.
Acuífero Pampeano: Es el primero con cierto grado de confinamiento ya que se encuentra limitado superior e inferiormente por sedimentos medianamente permeables. Los caudales de extracción que proporciona este acuífero son muy dispares y dependen de su emplazamiento. En cuanto a su calidad, las aguas de este son duras, (muchas veces con excesos de nitratos) y frecuentemente presentan contaminación bacteriológica y de elementos químicos provenientes de residuos industriales que son derivados a pozos filtrantes.
Acuífero Puelche: Es la segunda napa semiconfinada y su piso está formado por las denominada arcillas verdes del Paraná (prácticamente impermeables), las cuales limitan la filtración vertical descendente. Pero su techo posee otro tipo de sedimentos (semipermeables) que le permite la conexión hidráulica con los acuíferos superiores. Por su extensión, su fácil acceso mediante perforaciones, caudales y calidad química de sus aguas se ha convertido en el recurso hídrico subterráneo más explotado en el país, principalmente para consumo humano.
Acuífero Paraná: Proporciona caudales altos pero es de agua salada, a pesar de lo cual es explotado en algunas ocasiones para consumo industrial en lugares donde es más pronunciado el agotamiento o salinización del Puelche.
Acuíferos Olivos: son salados y no se utilizan.

 

El Puelche

El acuífero Puelche alberga 300 billones de litros de agua, cantidad difícil de imaginar. Quizás una buena forma de verlo es pensando que si la dividimos entre los 6.000 millones de humanos que poblamos el mundo, obtenemos 200.000 litros por persona, u ocho litros diarios por persona durante 70 años.
Los argentinos poseemos una de las mayores reservas mundiales de agua potable, que estamos deteriorando de manera irreversible.
Este acuífero es una inmensa masa de agua pluvial (de lluvia) infiltrada en el suelo y contenida en un manto subterráneo de arenas y sedimentos porosos, que se ubica entre dos gruesas capas de sedimentos arcillosos y poco permeables. Se lo encuentra entre los 15 y 120 metros según el sitio de la llanura en que se ubique . Ocupa una superficie de 230.000 kilómetros cuadrados. Se extiende desde la mitad de la provincia de Santa Fé, este de Córdoba y NE de Bs. As hasta la Bahía de Samborombón. Hacia Córdoba se vuelve salado y hacia el Paraná es dulce.
El agua que satura las arenas Puelches proviene de las lluvias que filtra desde la superficie atravesando los sedimentos. Esta especie de río subterráneo de agua y arena está en movimiento horizontal, a una velocidad de entre 2 y 10 metros por día: el acuífero se recarga de lluvia en su centro (más o menos la zona de Pilar) y se descarga hacia sus bordes, que son el Paraná y el Plata, por el Nordeste, y el río Salado, por el Sur.

Reseña histórica: explotación y contaminación.

La ciudad de Buenos Aires tras haber contaminado durante siglos las agua de las napas superficiales con sus pozos ciegos, una costumbre que se pago con epidemias de cólera y tifus, hacia 1880 comienza la explotación del Puelche.
Cuando surgió la primer red hídrica urbana del país, miles de aljibes de 10 metros de profundidad que abrevaban en el ya contaminado acuífero Pampeano cedieron paso a unas pocas estaciones bombeadoras que bajaban 20 o más metros hasta el Puelche.
Se entendía que, el Puelche evitaría la contaminación generada desde la superficie. Esto es parcialmente cierto, ya que el sistema multiacuífero Pampeano-Puelche está hidráulicamente interconectado en forma vertical. Esto quiere decir que el agua del Pampeano desagua verticalmente al Puelche a través de su capa de arcillas, aunque muy lentamente, a razón de dos milímetros por día. Es decir que el agua del Pampeano va recargando lentamente al Puelche .
En la década del 30, el Puelche empezó a ser sobreexplotado. A partir de 1940 los residentes en su zona de influencia que no tenían acceso al agua de red comienzan a realizar perforaciones domiciliarios en el 2º acuífero (el Pampeano) y OSN toma agua del 3º acuífero (el Puelche). Por lo tanto el sistema se empezó a deprimir, desapareciendo la primera napa, determinando el aumento de la profundidad de las perforaciones para poder acceder al acuífero, encontrándose agua recién a los 30 metros. Por otra parte los pozos ciegos y cloacas que filtraban comenzaron a contaminar las napas.
Debido a la extracción intensiva del agua subterránea, se observan importantes fenómenos de depresión regional en las áreas más densamente pobladas. Esta sobre-explotación produjo efectos tan notorios como:
La inversión de la circulación del agua subterránea. Naturalmente el agua escurría hacia el estuario del Río de la Plata, a fuerza de bombear desde el centro se había invertido dicha circulación; produciéndose el efecto contrario: el flujo subterráneo se dirige desde la costa hacia los centros poblados del Gran Bs. As.
La inversión de la circulación subterránea del Puelche, también produjo el ingreso de agua salina (por la década del 30) provenientes de acuíferos costeros. La sal provenía del propio Puelche, pero de sus zonas de descarga (Bahía Samborombón y Río Salado).
Depresión del nivel del recurso. El descenso de los niveles del acuífero desde los años 20, dio origen hacia 1980 a los grandes conos de depresión regionales, es decir zonas donde las napas están muy bajas o desaparecieron. Con lo cual los pozos tuvieron que bajar hasta 70 metros o más para encontrar agua. Esto trajo aparejado otras dos consecuencias:
a)Filtración vertical descendente hacia el acuífero Puelches de la napa freática, dado que los acuíferos están conectados.
b)Potencial acceso a los acuíferos de contaminantes agroquímicos utilizados en la periferia del conurbano .
Algunos conos de depresión siguen existiendo en las zonas donde el agua subterránea sigue siendo una fuente importante de abastecimiento. Otros conos, en cambio sufrieron fuertes variaciones producto del traspaso en la fuente de abastecimiento domiciliaria.
El abastecimiento por agua subterránea fue reemplazado por agua superficial del Río de la Plata, lo que trajo aparejado el rápido ascenso de los niveles de agua del acuífero Puelches y la desfiguración del cono afectado. Igual fenómeno de ascenso se registra en la napa freática, que en muchos lugares había desaparecido, al decrecer la filtración por el aumento de carga en el acuífero Puelches. Ayuda también a este proceso de ascenso el crecimiento en los últimos años de la recarga natural, por el marcado aumento de las precipitaciones pluviales en la zona y posiblemente la tendencia de las grandes industria consumidoras del recurso a utilizar agua subterránea proveniente del 4to acuífero en reemplazo de la proveniente del Puelche.
En algunas zonas sobre explotadas se detecta un aumento de los contenidos salinos; debido al continuo avance del frente salino y a la infiltración descendente del Pampeano.

El Puelche es único en todo sentido.

Entre los seis acuíferos que están apilados verticalmente bajo nuestros pies en la pampa húmeda, el Puelche es el único potable. Hay otros más superficiales pero están agotados o contaminados y los otros más profundos son salados. Actualmente el Pampeano está lleno de sales, contaminantes cloacales e industriales. Tomar agua de aquí es exponerse a diarreas y diversas infecciones, de esas que hacen estragos en la niñez del segundo y tercer anillo del conurbano porteño, donde la beben unos dos millones de personas.
El Puelche es la principal reserva de agua potable de la Argentina. Da de beber a buena parte de nuestro mayor conglomerado urbano, provee a sus industrias y riega la zona que genera gran parte del producto bruto agrícola del país, la pampa húmeda.
Fuera de los límites del acuífero Puelche, existen pequeños acuíferos, muchos de los cuales están en contacto con lechos de cenizas volcánicas, de modo que tienen alto contenido de arsénico, flúor, selenio y otras sustancias peligrosas. Es lo que sucede, por ejemplo, en Venado Tuerto, provincia de Santa Fe.

Pronostico, recomendaciones y realidad

Es imposible retrotraer la situación del Puelche puesto que sus aguas están confinadas en arenas subterráneas, lejos de la acción depuradora del oxígeno atmosférico.
Es difícil pero posible evitar que se continúe contaminando. Para lograrlo debemos controlar a las industrias, mejorar los rellenos sanitarios para evitar que el mercurio de las pilas alcance las napas ,y sanear el Matanza - Riachuelo y el Reconquista. La contaminación química del fondo del Reconquista (un repositorio de plomo, cromo, cobre, arsénico y otros metales tóxicos) va propagándose bajo tierra hacia el deprimido acuífero Pampeano, que a su vez la llevará lentamente hasta el Puelche. Donde puede migrar centenares de kilómetros y durar miles de años.
El Reconquista ha sido sujeto de una inversión millonaria en los últimos años . La misma tuvo como finalidad evitar las inundaciones y producir el saneamiento de aquel, en el marco del programa UNIREC. Este también preveía la construcción de las plantas de tratamiento de efluentes cloacales necesarias para dar respuesta a las necesidades de los municipios cercanos al río. Esta ultima etapa no se cumplió por falta de financiamiento. Lamentablemente pese a la millonaria inversión, en la actualidad se sigue contaminando el Reconquista con la eliminación de efluentes cloacales sin tratamiento. Hecho que es producido por la empresa concesionaria del servicio de agua y saneamiento de la región, AGBA S.A, al amparo del organismo regulador ,y por las empresas de tanques atmosféricos que al amparo de las autoridades municipales vierten en el río líquidos cloacales sin tratamiento.
Si esta es la conducta de los concesionarios del servicio, de los municipios, de las autoridades provinciales, imaginemos a la luz de la experiencia histórica cual será la de las empresas privadas que se localizan en zonas cercanas a los cursos de agua, tales como: frigoríficos, curtiembres, químicas, o la de las que viertes en la red cloacal los líquidos generados por los procesos industriales.
En la Unidad Funcional de Investigaciones Nº 11 del Distrito Judicial de San Martín, Prov. de Bs. As con el numero 196.679 se radico una denuncia que daba cuenta de malos olores fruto de la eliminación sin tratamiento de los efluendes cloacales del Partido de San Miguel. Denuncia que fue verificada por la Policía Ecológica dependiente de la Policía de la Provincia de Bs. As.
A la fecha la planta continua sin funcionar, y los líquidos siguen vertiéndose sin tratamiento produciendo un daño irreparable al medio ambiente y a la salud de la población.

Ascenso de la napa freatica

El crecimiento de la napa freática en el conurbano aún no encuentra una solución efectiva, acorde con los inconvenientes que le acarrea a la población afectada.
Desde hace ya muchos años, más de 2.000.000 de habitantes del Gran Buenos Aires padecen los estragos que provoca la suba de la napa freática.
Desde que en esta zona no se explota el Puelche, el agua freática no es succionada por el Pampeano, y considerando que el agua de uso doméstico (traída por la empresa de aguas desde el Río de La Plata) es descargada por los pozos negros sobre el freático (por ausencia de cloacas), este último no sólo se contamina sino que aflora, estando casi a nivel del suelo. Lo cual produce diversos inconvenientes: desbordes de pozos ciegos, propagación de enfermedades, inundaciones de sótanos y garajes.
Las causas de la crecida obedecen a factores diversos concomitantes Algunos se inclinan por destacar los factores climáticos como el aumento inusual del nivel de lluvias de los últimos años, o la pérdida de superficies verdes por avances de la construcción, o el cierre de industrias que antes utilizaban agua subterránea. Otros apuntan al cambio en el sistema de provisión de agua potable: en tanto la ex Obras Sanitarias la extraía por bombeo del acuífero Puelche, a través de 110 pozos de 70 metros de profundidad, Aguas Argentinas decidió cerrarlos para importar el agua del Río de la Plata, que es más económico. El otro déficit es en la instalación de cloacas, que lleva un retraso importante respecto al cronograma original.
Lo cierto es que deben combinarse con urgencia soluciones de corto plazo, que alivien la situación de los afectados mediante bombas extractoras operativas, con medidas de fondo más efectivas.
Hoy, el ascenso de la napa ya afecta a 17 partidos. En varios de ellos, la situación es critica: San Fernando, Lomas de Zamora, La Matanza, Almirante Brown, Esteban Echeverría, Ezeiza, Morón, Ituzaingó, Hurlingham, General San Martín y Tigre se encuentran en estado de "vulnerabilidad sanitaria" alta a crítica. Sus habitantes tienen mayor riesgo de contraer enfermedades transmitidas por el agua, tales como hepatitis, parasitosis o diarreas.
La Municipalidad de Lomas de Zamora recibió un estudio cuali-cuantitativo del ascenso de la napa freática en el distrito, realizado por profesionales del Instituto Nacional del Agua (INA). Según sus expertos, el incremento de los regímenes pluviales es irrelevante en el ascenso del nivel de la napa, pero que de alguna manera influyó la fuerte disminución de la descarga vertical producto de la eliminación de las perforaciones de la cuenca puelche para la extracción de agua para consumo humano.
En virtud de ello el estudio propone como recomendaciones "de emergencia" el bombeo del acuífero pampeano y a corto y mediano plazo la rehabilitación y la realización de nuevas perforaciones al Puelches en su zona central.
El gobierno bonaerense diseñó una estrategia contra el ascenso de las aguas basada en la colocación de bombas con el objeto de deprimir la napa. Unas 350 bombas fueron provistas por Aguas Argentinas y otras las compro el estado provincial, para lo cual gastaron 20 millones de pesos. Sin embargo, las autoridades provinciales reconocieron que las bombas no solucionarán el problema.
Otras medidas consistirán en hacer un estudio para observar el comportamiento del nivel de agua del Acuífero Puelche, ejecutar las obras de saneamiento de los ríos Reconquista y Matanza/Riachuelo, y extender la instalación de cloacas y del servicio de agua potable a más habitantes. Como ya se indicó, según estudios hidrogeológicos del Instituto Nacional del Agua, las bombas de agua que se instalarán son sólo un paliativo inmediato. Las bombas extraen los excesos de agua que puede estar contaminada y la mandan a los desagües pluviales, por lo cual esto pone en serio riesgo la salud de la gente de la zona. Si bien la instalación de cloacas puede ser parte de la solución, hay zonas que igualmente no remediarán el problema, porque necesitan drenajes, como por ejemplo ciertas cañerías que conduzcan el agua que sobra.
Investigadores del Conicet y de la Universidad de La Plata consideran que se debe realizar un estudio serio con la participación de los grupos de investigación de las universidades públicas. Se debe establecer a qué profundidad se tendría que mantener deprimidos los niveles de la capa freática y volver a reactivar al acuífero Puelche, usando su agua para regar espacios verdes, entre otras medidas a estudiar.

 

Alto nivel de nitratos en el Puelche

En varios municipios del conurbano bonaerense tanto el agua de red como el agua extraída por perforaciones domiciliarias contiene elevados niveles de nitratos. El nitrato es una forma de nitrógeno que todas las plantas necesitan para crecer, siendo hasta cierto limite un componente normal dentro de la dieta humana. La cantidad tolerable en adultos es de 75 mg/día, limite expresado en miligramos de nitrógeno N contenidos en NO3 (nitrato.)
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) determino que el agua con una concentración de nitrógeno N superior a 10 miligramos por litro, puede producir metaheglobinemia, especialmente en lactantes. Se ha comprobado que dosis orales de entre 2 y 4 g de nitratos han producido casos registrados de metehemoglobinemia en adultos, A su vez se ha determinado en experimentos con animales que muchos componentes nitrosos son potentes cancerígenos.
El uso indiscriminado de fertilizantes y la mala disposición de residuos domésticos y excretas son fuentes habituales de contaminación de las aguas.
La principal fuente de nitratos que ingresa al agua subterránea, es el agua residual domestica que se vierte a los cursos de aguas y al subsuelo sin tratamiento previo. Otro factor de contaminación de las napas con nitratos son las perforaciones defectuosas que permiten la rápida filtración desde la napa freatica al acuífero.
Visto que la ingesta de soluciones con alto contenido de nitratos es peligrosa para lactantes y embarazadas, y potencialmente también para los adultos, el Código Alimentario Argentino establece un tope de 45 mg de nitratos por litro para considerar a las aguas y las bebidas aptas para el consumo humano.
Este ultimo valor de referencia esta expresando la cantidad de miligramos de nitratos contenidos en un litro de agua, mientras el valor de referencia de la OMS expresa la cantidad de nitrógeno contenida en un litro de agua.
Para este cálculo se toma como ingesta diaria tolerable (IDT) 1,6mg N-NO3 Dicho valor surge de considerar como nivel de exposición para el que no se observan efectos adversos (NOAEL) el valor 10 mg N-NO3, proveniente de estudios epidemiológicos sobre metahemoglobinemia y de asumir para los infantes, como población crítica expuesta, una masa corporal (MC) igual a 4 kg y un consumo diario de agua (C) para preparar la alimentación igual a 0,64 l/d.
Sobre la base a las premisas asumidas para la población señalada como crítica y considerando un factor de asignación de la ingesta diaria tolerable al agua de bebida (F) igual a 1, el nivel guía de calidad para nitratos en agua de bebida (NGAB), expresado en términos de N-NO3 se calcula según :NGAB = IDT * MC * F/C
Resultando:
NGAB (Nitratos) = 10 mg/l, expresado en términos de N-NO3

Consecuencias

El mayor peligro de los nitratos se cierne sobre los lactantes y las embarazadas. En los lactantes la causa más común en los cuadros de metehemoglobinemia es la ingestión de agua con nitratos.
Los casos pueden aparecer en forma epidémica, sobre todo en períodos de lluvia intensa, cuando sube el nivel de las aguas de los pozos, produciéndose la contaminación con desechos cloacales.
Los nitratos inorgánicos, de por si no metahemoglobizantes pueden causar metahemoglobinemia en lactantes menores de 6 meses por el uso para la preparación de sus formulas alimenticias de agua con nitrato. La vulnerabilidad de los lactantes a estas sustancias se debe a tres factores.
Primero, en estos lactantes las enterobacterias reductoras de nitrato invaden y crecen en la parte superior del tubo gastrointestinal en donde el PH del contenido gástrico se eleva por encima de 5. Estas bacterias enteropatógenas reducen el nitrato a nitrito que se absorbe y forma metahemoglobina. Por este mecanismo también se han descripto casos por la ingestión de espinacas cultivadas en suelo abonado con nitratos, por el uso de leche en polvo con alto tenor en los mismos o por el uso de medicamentos con subnitrato de bismuto.
Segundo, la hemoglobina fetal se convierte con más facilidad en metahemoglobina que la forma adulta y los pequeños tienen todavía cantidades considerables de hemoglobina fetal en su sangre.
Tercero, los infantes son menos capaces que los niños mayores de reducir la metahemoglobina a la forma ferrosa, debido a que son deficientes en las enzimas esenciales.
Un niño con “síndrome del bebe azul” , denominación habitual que hace referencia a un infante con cuadro de metehemoglobinemia, presenta síntomas tales como: color azulado o morado en la pie según la pigmentación de base, ( esto hace que sea mas difícil detectar el síntoma en niños de piel oscura), sueño profundo , dificultad para respirar, diarrea, vómitos.
Este cuadro puede ser confundido con alguna patología digestiva o nutricional. Si la condición no amenaza la vida del paciente, el único tratamiento necesario consiste en suministrar agua no contaminada. Recomendación esta que es de rigor en cuadro digestivos. Lo cual puede hacer presumir que los cuadros de metahemoglobinemia en niños este subregistrado por las estadísticas sanitarias.
El problema se agrava cuando el cuadro es severo, lo cual puede producir un desenlace fatal si no se realiza la intervención adecuada .Para esto es necesario un diagnostico preciso y un tratamiento oportuno. La falta de reactivos en los hospitales públicos y la falta de laboratorio de análisis clínico en los centros de salud se transforma en una dificultad a la hora de realizar el diagnostico. Ante tales circunstancias el Dr. Juan Carlos Piola Jefe del Servicio de Toxicología del Sanatorio Niños de Rosario recomienda: pinchar uno de los dedos del niño y observar el color de la sangre , la que en un cuadro como el mencionado presentará un tono mucho mas oscuro que en condiciones normales.
Aunque los niveles detectados en el conurbano no son mortales, los sanitaristas coinciden en que sería mejor que la población bebieran agua de otra fuente, en particular los lactantes y las embarazadas.

 

Situación en algunos distritos del conurbano bonaerense

La toma de 22 muestras de agua realizadas en siete municipios del Gran Buenos Aires analizadas por el laboratorio de Suelos, Aguas y Vegetales de la Facultad de Agronomía de la UBA, demuestra que en por lo menos cuatro distritos se vende agua conteniendo nitratos hasta un 90% por encima del límite establecido por el código alimentario y por el propio contrato de concesión.
En San Miguel, Moreno y Merlo muchos vecinos están consumiendo agua no potable, con valores de entre 56,8 y 85,6 mg/l. En esos tres municipios, son 533.217 los clientes a los que la empresa Aguas del Gran Buenos Aires (AGBA) podría estar vendiendo agua contaminada, con altos niveles de nitratos.
Paradójicamente, las tomas realizadas en dos pozos domiciliarios de esa zona, que al no ser controlados por nadie bien podrían brindar agua en mal estado, mostraron buenos índices: 19,6 mg/l en uno de Merlo y 13,9 en otro de San Miguel. El marco regulatorio faculta a la empresa para cerrar compulsivamente estos pozos.
Tres de Febrero es un distrito complicado. Las dos muestras correspondientes a la zona atendida por Aguas Argentinas dieron alto (65,3 mg/l en Ciudadela y 52,3 en Caseros); la del barrio Pablo Podestá, servida por la cooperativa Comaco tiene 71 mg/l y la de un pozo casero de ese mismo barrio batió el récord con 138,9.
Mejor les va a los clientes que Aguas Argentinas atiende en Tigre y en Morón, donde se registraron valores normales, de entre 6,3 y 21,3 mg/l.
En Esteban Echeverría, donde la empresa admite distribuir agua subterránea, logró bajar los nitratos mezclando el agua de distintos pozos.

Respuesta oficial:

Mientras que la privatización de Obras Sanitarias de la Nación —que en Capital y 17 partidos del conurbano ganó Aguas Argentinas— fue dispuesta por el Gobierno nacional en 1993, la concesión de los servicios de agua potable y cloacas en 50 municipios bonaerenses se dispuso en diciembre del 99.
Entonces, Aguas del Gran Buenos Aires —un consorcio integrado por el grupo italiano Impregilo y los españoles Dragados y Aguas de Bilbao Bizkaia— pagó un canon de 1,26 millón de dólares por servir durante 30 años a los vecinos de los Partidos de Escobar, Gral. Rodríguez, José C. Paz, Malvinas Argentinas, Merlo, Moreno y San Miguel.
El problema de los nitratos en las aguas subterráneas de la zona era bien conocido entonces, aunque por lo visto no fue su prioridad solucionarlo. Es que, tal como reconoce un informe del Banco Interamericano de Desarrollo publicado en Internet, los gastos de AGBA para el período 2001-2003 estuvieron dirigidos a "mejorar la viabilidad de la concesión incrementando el número de clientes y reduciendo la morosidad en los pagos de las facturas". Mientras que en el 2000 el servicio de agua sólo llegaba al 25,3% y las cloacas al 15,1% de los hogares en el área de la empresa, las proporciones subieron a 38,5% y 20,1% en el 2003, y para el 2005 prometen duplicar la cobertura. Pero la calidad del agua no mejora.
Cabe destacar que la expansión de la red de agua, en muchos caso se realizo a partir de obras preexistente , de esta manera la empresa dio por cumplida con las metas previstas en el contrato de concesión, con una mínima inversión. Por su parte las metas de expansión de la red de cloacas no se cumplió, inversión esta que debería ser prioritaria, en el marco de la crisis hídrica y de saneamiento que vive los habitantes de la Provincia de Buenos Aires.
Es notoria la caprichosa superposición de leyes y decretos que suben y bajan el límite de nitratos tolerado para el agua potable. Aunque el Código Alimentario Argentino —ley nacional de 1969 reformada por última vez en 1994— establece 45 mg/l, la ley provincial Nº: 11.820 exige un máximo de 50 mg/l.
Este límite, inexplicablemente más laxo que el de la ley nacional, es el que también figura en el contrato de concesión. El titular del organismo regulador, Luis Sanguinetti, apeló a un decreto de 1974 para justificar los excesos del concesionario. .
Efectivamente, el decreto provincial 6.653 coincide con el Código Alimentario en el tope de 45 miligramos de nitratos por litro de agua, pero en una llamada a pie de página se contradice diciendo que "agua con contenido de nitrato entre 46 y 100 mg/l se la califica como "químicamente potable, no apta para el consumo de lactantes". Claro, que un decreto no debería contradecir a una ley nacional. Pese a esto la excepción debería estar acompañada por una advertencia pública sobre el riesgo que esos valores implican para los bebés y las embarazadas, lo que tampoco se cumple.
Pero eso no es todo, el gobernador de la Prov. de Bs As. Ing. Felipe Solá firmó decreto 878 convalidado en la ultima sesión de la Legislatura Bonaerense en el marco del proyecto de ley de Presupuesto para el ejercicio 2004.
En el mismo se reemplaza al ORAB por un futuro súper ente (el Organismo de Control de Aguas de Buenos Aires, OCABA) y modifica sustancialmente el marco regulatorio. Entre los cambios, crea una comisión de notables que fijará "las condiciones que deba reunir el agua para ser considerada potable" en cada distrito de la provincia, y establece una sutil pero significativa diferencia entre "agua potable" (que cumple "con todos los límites impuestos") y "agua corriente para el consumo humano", aquella que no cumple con algunos límites "pero cuya ingesta puede ser autorizada por períodos limitados". En este sentido en la provincia de Buenos Aires habrá tantos estándares para la calidad del agua como los que las comisión de notables acepte, y ya no será ilegal que los proveedores del servicio vendan a sus clientes agua "corriente" pero no necesariamente "potable". Un verdadero traje a la medida de las dificultades que enfrentan las concesionarias para ofrecer un servicio rentable, según sus criterios de rentabilidad.

 

Un problema que excede al conurbano

Como ya hemos visto la estrategia de captación de agua del Río de la Plata aplicada en el área de concesión de Aguas Argentinas no dio resultado, ya que entre otros factores la decisión de dejar de bombear agua del Puelche , por el alto nivel de nitratos registrados en determinadas zonas o por razones económicas ,agravo la crisis hídrica que entre otras consecuencias produjo un rápido ascenso de la napa freatica que agravada por la falta de cloacas produjo el desborde de pozos absorbentes y la inundación de sótanos y casas.
Mientras la explotación intensiva de la agricultura en la Pampa Húmeda y el consecuente aumento en el uso de fertilizantes, esta provocando un fuerte aumento de nitratos y fosfatos que se están incorporando en arroyos y napas rurales.

 

Algunas propuestas

No es posible modificar la realidad con normas que se ajustan a los intereses de las empresas concesionarias. El estado debe obligar a las empresas a cumplir con parámetros de calidad en la prestación de sus servicios que se ajusten a los preceptos constitucionales a la legislación nacional y a las recomendaciones de los organismos internacionales entendidos en la materia. Una mayoría circunstancial en la Legislatura bonaerense no autoriza al Gobernador a violar la normativa nacional y hacer abuso de su autoridad en beneficio del capital privado y en detrimento del medio ambiente y la salud publica.
En estos tiempos hay disponibilidad técnica para el tratamiento adecuado del agua para consumo humano y para la eliminación de los efluendes cloacales, solo hay que invertir para mejorar el servicio. A su vez deben hacerse efectivas las promesas del gobierno nacional y poner en marcha el plan para la construcción de las plantas de tratamiento necesarias. Por su parte las empresas deben cumplir con el programa de extensión de las redes cloacales. Hay que construir primero la red cloacal y a continuación la red agua o en ultima instancia la expansión debe ser paralela partiendo de igual extensión en la cobertura de ambos servicios.
Se deben habilitar las bombas para la extracción y distribución de agua del acuífero Puelche. Las universidades con capacidad técnicas deben estar a cargo del monitoreo de la calidad del servicio, y los organismos reguladores deben estar dispuestos ha hacer cumplir los contratos de concesión. Las organizaciones representativas de los usuarios deben formar parte de los entes reguladores. Debe garantizarse el acceso al agua potable a las poblaciones que no estén cubiertas por el sistema de red. Las embarazadas y los niños menores de 1 año de poblaciones carenciadas deben tener garantizada la provisión de agua potable. Se debe informar a la población respecto de los parámetros de calidad del agua A su vez se deberán realizar campañas educativas para que la población tome conciencia de los problemas vinculados con el agua para consumo humano.

 

Eliminación de efluentes cloacales: planta de tratamiento de la localidad de Bella Vista

La empresa Aguas del Gran Buenos Aires S.A. desde hace mas de cuatro años contamina la Cuenca del Río Reconquista, con líquidos cloacales sin tratamiento, y distribuye agua no potable a la población.
La empresa Agba S.A. es concesionaria de la provisión de agua potable y del servicio de desagües cloacales, para una región que comprende a casi tres millones de habitantes, en los distritos de San Miguel, Escobar, Merlo, Moreno, Malvinas Argentinas y José C. Paz.
El problema es de larga data y se relaciona con los fondos destinados al programa UNIREC, aproximadamente $ 355.000.000.-. El organismo tenia como objetivos fundamentales, evitar las inundaciones y construir plantas de tratamiento para efluentes cloacales, este ultimo objetivo no lo pudo cumplir por falta de fondos, ya que el dinero proveniente de Japón nunca llegó.
En este contexto el concesionario, utiliza el argumento del incumplimiento de las metas del programa UNIREC, para no hacerse cargo de sus obligaciones contractuales, que no están ligadas al mencionado programa, no haciéndose cargo del tratamiento de los efluentes cloacles que vierte en crudo en el curso de agua.
El vaciamiento de líquidos cloacales sin tratamiento, genera graves problemas: degrada el medio ambiente y pone en riesgo la salud de la población.
El hecho produce altos niveles de contaminación y bajos niveles de oxigenación del ecosistema acuático, mientras por contacto con la napa freática y por absorción desde el lecho del río, contamina el acuífero subterráneo, del cual se extrae el agua que consume la población. Esta es la causa de un numero significativo de enfermedades de origen hídrico y probablemente de otras de tipo degenerativo.
Entre otros atributos negativos el agua de red distribuida por la empresa en cuestión contiene niveles de nitratos por encima de los establecidos en el contrato de concesión. Si aceptamos que el agua para consumo humano es uno de los alimentos más importantes para el hombre, podríamos sostener que Agba esta vendiendo un alimento adulterado, que pone en riesgo la salud y la vida de los consumidores.
En síntesis Agba S.A contamina el río con líquidos cloacales, estos contamina el acuífero, y a su vez la empresa vende el agua que extrae del mismo acuífero sin tratamiento adecuado. Cabe señalar que una de las fuentes más importantes para el aumento de los niveles de nitratos en aguas subterráneas, es justamente el vertido sin tratamiento de líquidos cloacales.
Este circulo vicioso comienza con la privatización de AGOSBA. Para dar cuenta de esto, la breve historia de la planta de tratamiento de efluentes cloacales de la localidad de Bella Vista Partido de San Miguel resulta un buen ejemplo.
Cuando se inauguro, veinte años atrás, era considerada la planta de tratamiento de efluentes cloacales más grande de América latina. El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, de aquel entonces, les aseguró a los vecinos que la técnica que se usaría iba a ser tan moderna que el agua tratada terminaría teniendo la misma calidad que la que se consume en París. En 1999, llegó la privatización de AGOSBA, la empresa de agua de la provincia. Desde que el Estado provincial cedió el control de la planta, ésta dejó de funcionar. Hace mas de cuatro años que la empresa concesionaria vierte los efluentes cloacales, al Río Reconquista, sin tratamiento previo, violando abiertamente la normativa nacional y provincial respecto de la protección del medio ambiente. Pudiendo dicha conducta, en el contexto del circulo vicioso antes descripto, estar comprendida en los llamados delitos contra la salud previstos en el Código Penal.
La crónica periodística local y nacional, ya que el grupo de investigaciones de Clarín realizó un trabajo, publicado el 13/10/03, que entre otras dimensiones del problema indagó sobre la actitud de vecinos y funcionarios judiciales y municipales respecto del problema. En cuanto a estos últimos, resulta muy significativa la respuesta del Director de Medio Ambiente de San Miguel, al momento de la investigación, quien sostuvo que: "Todo el mundo tira el crudo al río”. A su vez la investigación revela que: “la Cámara de Transportes Atmosféricos paga un canon de 1.800 pesos a la Municipalidad de San Miguel “, por ocupación y descarga, según consta a fojas 6 del expediente Nº: 606272/02, de dicho municipio.
La concesionaria ante la indagación de funcionarios, vecinos o periodistas trato de desvincularse del problema, aludiendo que ella no estaba a cargo de la planta.
Lo cierto es que la planta de tratamiento, localizada en ciudad de Bella Vista Partido de San Miguel, integra la unidad de afectación del servicio publico concesionado, en los términos del articulo 43-II de la Ley 11.820,en tanto forma parte del patrimonio de la ex AGOSBA. En este sentido la planta de tratamiento mencionada fue transferida a Aguas del Gran Buenos Aires S.A. al momento de la toma de posesión del servicio, hecha efectiva el 3 de enero del 2000.
Por su parte la empresa, pese a sus declaraciones negando responsabilidad respecto de la planta y su puesta en funcionamiento, en el inventario de bienes presentado, mediante nota 150/01/GTO dirigida al ORAB con fecha 28/6/01, incluye bajo su tenencia, administración, y operación, a la Planta de Tratamiento de la calle Lebenson y 20 de junio de Bella Vista.
Con el objetivo de deslindar responsabilidades en la provincia respecto a su incumplimiento de contrato el concesionario envió reiteradas notas al ORAB, las mismas fueron contestadas y rechazadas. Con respecto al supuesto incumplimiento del concedente(la Provincia de Bs. As.), la Resolución Nº: 25/03 rechaza los supuestos planteados por el concesionario (Agba S.A).
A la luz de los hechos y del contrato de concesión hoy no cabe duda que la empresa debió operar la planta en condiciones adecuadas que permitieran garantizar el tratamiento de los efluentes cloacales, adecuándolos a los parámetros de calidad previstos en el Anexo d del contrato de concesión, según las previsiones contenidas en él articulo 3.13 del mismo.
Lo cierto es que a la fecha la Planta de tratamiento de Bella Vista presenta un estado de abandono general. Como consecuencia de dicho estado los efluentes no reciben ningún tipo de tratamiento, por lo cual se vierten crudos al río. Esta situación determina un severo incumplimiento de las obligaciones del concesionario, hecho que se viene produciendo desde la toma efectiva de la posesión.
Dicha inconducta se encuadra en primera instancia en el articulo 13.2.5.2 inciso e del capitulo 13 del contrato de concesión, pero dada la recurrencia y permanencia de la falta debe encuadrarse en el articulo 14.1.3, por el cual se habilita al concedente a rescindir el contrato de concesión.
Por su parte la Resolución Nº: 32/03 del Organismo Regulador de Aguas Bonaerense determina claramente el incumplimiento y la responsabilidad de Agba S.A. respecto de la administración y operación de la Planta de Tratamiento de la calle Lebenson.
Cabe señalar que además de la constatación realizada por el área técnica del Organismo, la Dirección de Delitos Ecológicos y Residuos Peligrosos labró un acta en el marco de la IPP 196.679 dando cuenta del estado de deterioro y abandono en que se encuentra la planta.
El Dr. José Guozden, de la Unidad Fiscal Número 11 de San Martín ordeno el allanamiento a la planta. En el marco de la intervención se pudo verificar la existencia de una planta de descarga de residuos cloacales, en un predio cercano a la Planta de Tratamiento, explotada por la Cámara Empresaria de Transportes Atmosféricos de General Sarmiento. En los dos lugares allanados verificaron que los líquidos cloacales colectados como los transportados por camiones son conducidos hasta una cámara de recepción primaria y luego son canalizados por un entubado hasta las aguas del Río Reconquista. El procedimiento se realiza "sin tratamiento de sistema fisico-químico o biológico alguno", por lo que "se constató una situación de contaminación de un curso de agua", lo que prohibe la ley, en la pileta de "tratamiento primario" existe una rejilla donde se hace "contención de sólidos", pero desde allí, en un caño clandestino se envía el agua de las cloacas al río.
La retención de los sólidos es sólo una parte del tratamiento que debe realizarse en la planta antes de liberar el agua, por lo que el caso es muy grave debido a que se verificó que no se realiza ningún otro paso.
Si bien la justicia esta actuando, a fin de establecer responsabilidades penales, las autoridades provinciales que tienen la autoridad del poder concedente aun no han realizado las denuncias del caso ante la flagrante violación de la normativa provincial en materia ambiental. No han tomado las medidas cautelares que la gravedad de los hechos requieren, en tanto se esta degradando el medio ambiente, y se esta poniendo en grave riesgo la salud de la población. Mientras se incumple en forma reiterada las obligaciones contractuales del concesionario, defraudando a los usuarios quienes están pagando, al amparo del estado, por un servicio que no es el convenido.
La gravedad de los hechos requiere de la iniciativa del Poder Ejecutivo a fin de reparar el daño ocasionado a los usuarios, iniciar acciones judiciales tendientes a penalizar a quienes ponen en riesgo la salud publica, y ha garantizar los parámetros de calidad que requieren servicios públicos de esta naturaleza.
En vista que este hecho se ha mantenido constante desde enero del 2000 a la fecha, ha tenido la suficiente difusión publica, se han realizado las oportunas presentaciones administrativas, la omisión o inacción por parte de los funcionarios responsable debería encuadrarse en incumplimiento de los deberes de funcionario publico.

 

Unificación de los parámetros de calidad de agua en la Provincia de Buenos Aires

La utilización irresponsable de compuestos orgánicos con gran capacidad de difusión y de bioacumulación, la explotación intensiva de la agricultura con la utilización indiscriminada de pesticidas y fertilizantes han producido la contaminación de los cursos de agua y de las aguas subterráneas.
Por su parte la eliminación sin tratamiento de los efluentes cloacales e industriales fruto de la acción deliberada del hombre , sumado a la falta de intervención oportuna por parte del Estado han provocado un daño ecológico irreparable.
A su vez la explotación poco planificada, sin monitoreos adecuados ha producido cambios , en particular en los acuíferos bonaerenses provocando: salinización de las aguas, aumento de la concentración de nitratos, elevación de las napas.
Algunos de los componentes orgánicos e inorgánicos que contiene el agua para consumo humano son potencialmente cancerígenos. En este sentido la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha realizado una serie de recomendaciones con el fin de evitar poner en riesgo la salud de la población. Por su parte el Código Alimentario Argentino retomando estas recomendaciones y otras frutos de investigaciones con sólido rigor científico ha establecido parámetros de calidad para el agua de consumo humano.
En la Provincia de Buenos Aires con la convalidación por parte de la Legislatura del Decreto 878/03, se crea un nuevo marco regulatorio para la captación y potabilización, transporte, distribución y comercialización de agua potable, y de tratamiento y eliminación de efluentes cloacales e industriales. Esta norma crea la Comisión Permanente de Normas de Potabilización y Calidad de Vertido de Efluentes Líquidos y subproductos, a su vez le otorga el poder concedente a los municipios, de lo que se desprende que podría haber tantas Comisiones y tantos estándares de calidad como municipios existan. A su vez el nuevo Marco Regulatorio acepta la distribución de agua corriente para consumo humano por periodos determinados, pese a que esta no sea necesariamente potable .
Una normativa poco precisa como la mencionada lleva ha interpretaciones disimiles respecto, en este caso, de los parámetros ha utilizar, en particular los referidos al agua, los cuales para salvaguarda de la salud de la población deben ser precisos y fundados en criterios científicamente aceptados .
Los problemas de contaminación de las aguas no son un cuestión que afecte solo a los bonaerenses, este es un problema mundial. La instalación de este, como problema planetario ha motivado a la investigación y al desarrollo de nuevas tecnologías, que hoy se aplican en muchos piases del mundo logrando estándares de calidad de agua para consumo humano acordes a las recomendaciones de los organismos internacionales.
En síntesis hoy exciten las condiciones técnicas para hacer efectivos los parámetros de calidad de agua que recomienda nuestra legislación nacional y así garantizar el acceso al consumo de agua segura.
En este sentido, dadas las condiciones objetivas para su aplicación es oportuno incorporar al cuerpo normativo de la Provincia de Buenos Aires los parámetros de calidad de agua dispuesto por el Artículo 982 del Código Alimentario Argentino.