Ituzaingó, 14 de Noviembre de 2009.

Al INTA

Dr. Arquímedes Bolondi

S                   /                  D:

 

                      De nuestra consideración:
                                          
                                 Somos una agrupación ambientalista y  vecinos linderos al INTA y ante la inminencia de la realización de las obras del Soto- Forletti, quisiéramos solicitar  que se acompañe el alambrado perimetral del predio con una barrera verde vegetal. Las razones que justifican este pedido serían:

  1. De Seguridad:
    1. De Uds.  Para evitar incursiones en el predio, que también representan situaciones peligrosas para nosotros.
    2. De nosotros: Para evitar situaciones de riesgo por imprudencias de los niños.
  1. Para evitar la Vandalización del predio:
    1. Robo de alambrado, como ha sucedido muchas veces, situación que nos retrotrae siempre ha tener que volver a insistir con reiterados pedidos.
    2. Arrojo de basura, situación similar al punto anterior.

 

  1. Por ser “Zona Ecológicamente Protegida”, por Ordenanza Nº 2013; Decreto 559/07, ya que esta barrera aumentará la forestación de la zona y su consecuencia positiva en el ambiente.
  1. Por ser, en Ituzaingó,  lugar de “Extracción de Agua Potable”, lo que constituye la llamada “Batería Leloir” (AABA-AMBA-FADU-AYSA); lugar que por tener el privilegio de ser proveedor de tan importante recurso, debería estar rodeado de vegetación.

 

                              Como antecedente de este pedido debemos destacar que hemos solicitado a la Au del Oeste que coloque Barreas Acústicas Vegetales, como modo de morigerar el impacto auditivo negativo que ella  produce, con resultados positivos; ya que la autopista ha decidido colocar en principio 3500 especies arbóreas más, que se suman a las ya existentes, a lo largo de su recorrido en los municipios de Ituzaingo, Morón y Hurlingham.

Según Morello J.:
“Ya en la terraza alta, Campo de Mayo y los terrenos contiguos del CEAMSE son una mega parcela con cobertura vegetal dominante, conteniendo la máxima diversidad de disturbios humanos imaginables desde megacavas hasta hornos de ladrillo, pasando por invasión de leñosas, bosques de eucaliptus y muy buenas muestras de procesos de restauración del talar, de invasión de acacia negra de eucaliptales muertos en pié…
Quiero concluir este comentario con un alerta: Campo de Mayo, Pereyra, los terrenos del CEAMSE sobre el Río Reconquista, lo que queda del INTA en Castelar, e incluso los bosques donde funciona la fundación del padre Grassi, son islotes de ecosistemas de la terraza alta de la Pampa Ondulada y representan un invalorable patrimonio natural de flechillar pampeano al lado de una megalópolis que en 1991 reunía 11 500 000 compatriotas muchos de los cuales desconocen los procesos de la naturaleza que les permiten comer, respirar, y vivir apilados en los 2 347 km2 del segundo aglomerado mas importante de la cuenca del Plata y de Sudamérica.
Esos ecosistemas son parte del patrimonio natural de los argentinos y jamás deben desaparecer como tales. También forman (o formaban) parte del patrimonio nacional las plantaciones experimentales del hoy inexistente Instituto Nacional Forestal, el parche de flechillar pampeano, los experimentos de largo aliento y el jardín botánico del INTA de Castelar.
Pienso que es urgente concientizar a nuestros urbanistas para que peleen para conservar los pequeñísimos fragmentos de cobertura vegetal natural y seminatural de esa inmensa megalópolis que es el Gran Buenos Aires”. Morello Jorge, Grupo de Ecología del Paisaje, Centro de Estudios Avanzados, UBA.- ¿Por qué son importantes los parches de naturaleza en las ciudades y sus bordes?
Si este cerco pudiera ser de especies nativas o en su defecto, adaptadas a la zona, eso implicaría también la posibilidad de recuperación de la avifauna local
Debería ser evidente para toda persona que para vivir bien,  tienen que estar bien el aire, el agua  (los ríos, mares, lagos, napas subterráneas), la tierra. Las obras humanas, la urbanización, deben estar integradas al paisaje natural, y no al revés. Las áreas silvestres en estado natural cerca de ciudades, son buenas, necesarias, agradables y valiosas por muchos motivos.(1)
. Por eso es urgente cuidar y reconstruir la naturaleza.
Por todo lo expuesto, reiteramos lo manifestado al principio de esta carta y esperando una respuesta positiva a nuestra inquietud, nos despedimos.
                         Agradeciendo su deferencia, saludan a UD atte.

(1)Ricardo Barbetti, del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia/ Agosto 2001.