Periódico Independiente del Partido de Hurlingham - Año 16 - Número 250 - Mayo de 200

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


A nadie le importa un soto

  En cuatro meses más estaría concluido el aliviador del arroyo Soto que se construye en el vecino distrito de Ituzaingó. Su inminente conexión, en el estado en que se encuentra el Soto en nuestro distrito, será una verdadera catástrofe para los vecinos de Hurlingham que viven en sus márgenes. Si no se realizan urgentes obras hídricas habrá inundaciones masivas.
  Al aporte del aliviador se sumaría además el de un colector de enormes dimensiones que construye ACESA -concesionaria de Autopista del Oeste- a la vera del acceso, en la zona de la cabina principal de peaje (ver foto a la derecha). Esto duplicaría virtualmente el caudal del arroyo, que en su estado actual ya sufre desbordes en los días de lluvia intensa, anegando distintos barrios de nuestro distrito.

  El aliviador

  El aliviador a punto de ser terminado corre por debajo de la calle Barcala del vecino distrito, paralelo al tramo entubado del Soto, y fue concebido para solucionar en una primera etapa el problema de las inundaciones en los barrios de Villa Ariza y el Pilar. Más adelante desagotará también parte de las aguas que hoy producen anegaciones en el centro de Ituzaingó.
  Las obras se iniciaron en el 2003 y quedaron paralizadas a la altura del Acceso Oeste porque Aguas Argentinas se negó a construir un sifón que permitiera pasar el aliviador por debajo de un entubado que le pertenecía, que se atravesaba en su camino.
  Casi paralelamente con el inicio de los trabajos del aliviador, el concejal de Hurlingham Lisandro Pereiro elevó un pedido de informes al ejecutivo municipal en el que alertaba sobre las posibles consecuencias de las obras que se comenzaban a ejecutar en el vecino distrito y preguntaba si se habían tomado las debidas previsiones en nuestro distrito. El pedido de informes, como ya es costumbre, jamás fue contestado, y nada se hizo a lo largo de cuatro años para prevenir lo que ahora se manifiesta como una catástrofe inminente (ver "La gente es lo de menos").
  La construcción del aliviador se reactivó el pasado mes de abril, luego de que Aysa -la empresa estatal que reemplazó a Aguas Argentinas-firmara el contrato para la realización de las obras que demoraban su finalización.

  120 días

  El jueves 19 de abril, en la escuela Nº 4 “Héroes de Malvinas”, de Ituzaingó, tuvo lugar una reunión convocada por los vecinos del barrio El Pilar, para pedir precisiones a las autoridades sobre la postergada obra. En la misma estuvieron presentes el intendente del vecino distrito, Alberto Descalzo, su secretario de Obras Públicas, Osvaldo Marasco, y el director ejecutivo de la Dirección Provincial de Obras Hidráulicas de la Provincia, ingeniero Diego Castiglioni. Los funcionarios confirmaron la firma del contrato por parte de Aysa y prometieron que en 120 días los trabajos estarían terminados.
  En la reunión estuvieron presentes vecinos del barrio San Alberto de Hurlingham e integrantes de las organizaciones ambientalistas de Ituzaingó Coepsa y Barrio Parque Sumampa, que alertaron sobre las consecuencias que acarrearía la conexión de la obra sin realizar las obras necesarias aguas abajo.
  Para mitigar ese impacto Hidráulica había pensado en generar una laguna en tierras del INTA, pero el proyecto recibió un fuerte rechazo por parte de los ambientalistas por las consecuencias que podría acarrear para el medio ambiente y la salud humana, debido al grado de contaminación de las aguas del Soto.

  Acceso Oeste

  Paralelamente a la reanudación de las obras del aliviador, continúa el avance de otro colector de similares dimensiones a la vera del Acceso Oeste, construido por la concesionaria Autopista del Oeste.
 
Autopista del Oeste, controlada por Autopistas Concesionaria Española S.A. (ACESA) -propiedad a su vez de Abertis Infraestructuras -una corporación de capitales ibéricos con negocios en autopistas, estacionamientos, infraestructura de telecomunicaciones y aeropuertos- decidió aumentar el número de cabinas del peaje principal extendiéndose hacia una zona inundable cuyas aguas serán evacuadas a través de este ducto, que se conectará con el aliviador para trasvasar al Soto efluentes que antes desagotaban en la cuenca del arroyo Quintana.
  El hecho fue denunciado en la reunión del 19 de abril ante el ingeniero Castiglioni, quien admitió que la obra realizada por Autopista del Oeste no está autorizada, lo que equivale a decir que es clandestina, pese a lo cual nada se ha hecho hasta el momento para detener su avance.

   La situación en Hurlingham

  El arroyo Soto ingresa a Hurlingham a la altura del barrio El Ñandú, con un caudal actual aproximado de 60 metros cúbicos por segundo, que ya es excesivo para el estado en que se encuentra su cauce de allí hasta la desembocadura, con obstrucciones y estrechamientos provocados por la escasa capacidad de las alcantarillas bajo los puentes, y por la edificación que en algunas zonas avanza hasta sus orillas. Esto provoca desbordes en distintos puntos de su recorrido, que atraviesa los barrios de Los Patitos, San Alberto, Latinoamérica, El Destino, 1º de Mayo, El Jagüel, San Damián y General Belgrano, todos ellos urbanizados y altamente poblados.
  En algunas zonas el agua llega a cubrir por completo los puentes que conectan ambas márgenes (como se puede apreciar en la foto que encabeza esta nota) cortando el paso vehicular y el servicio de transporte, y barrios enteros quedan aislados, como ocurrió en la zona de San Alberto y Los Patitos, en más de una ocasión, durante las intensas precipitaciones del mes de marzo pasado.
  La construcción del aliviador y los trabajos realizados sobre el cauce del arroyo en el partido de Ituzaingó, que incluyeron el dragado y el ensanche de su cauce en el tramo que corre a cielo abierto entre la Avenida Udaondo y Las Cabañas, agravan de manera suma el problema, ante la ausencia de obras en el distrito de Hurlingham, entre ellas la imprescindible ampliación de los puentes. Mientras que para los trabajos de Ituzaingó se invirtieron 15 millones de pesos, para Hurlingham fueron previstos apenas 300 mil para tareas de limpieza en el cauce.

  Canal aliviador en el INTA

   En los primeros días de mayo, los ambientalistas de Coepsa se reunieron en la dirección de Hidráulica de la Provincia con el ingeniero Castiglioni, quien los interiorizó de un nuevo proyecto que había sido concebido en reemplazo de la laguna, para mitigar los efectos de las obras realizadas aguas arriba en Ituzaingó.
  Se trata de la construcción de un canal aliviador dentro del INTA, destinado a desviar parte del caudal del Soto, que desembocaría directamente en el Reconquista. Los trabajos implicarían mayormente movimiento de tierra y la construcción de un solo puente a la altura de la calle De la Tradición.
  Los funcionarios firmaron además un acta conjuntamente con Coepsa, en la que reconocen que es prioritario realizar el saneamiento hidráulico del Soto desde su salida a cielo abierto en la avenida Udaondo hasta la desembocadura en el Reconquista, previo a la ejecución de nuevas obras en la cuenca alta. También se comprometieron a que el saneamiento (en realidad dragado y ensanche) del curso en la zona de Hurlingham, incluirá el tratamiento de los barros que se extraigan del lecho y el estudio de los distintos puentes sobre la traza del arroyo.
  No dice nada en cambio sobre las obras que ya están en curso y a punto de finalizarse como la del aliviador de Ituzaingó, y el propio ingeniero Castiglioni sostuvo que eso “no se puede parar” porque ya hay contratos de por medio.

  Reacción legislativa

  La problemática del arroyo Soto tuvo distintas repercusiones en los concejos deliberantes de ambos distritos.
  En Ituzaingó, el presidente del bloque del Frente para la Victoria, Alfredo Almeida pidió informes por la obra clandestina realizada por la autopista del Oeste y la edil del Ari, Ana Galmes, solicitó directamente la clausura y el secuestro de la maquinaria que se está utilizando en dicha obra.
  En el orden local las ediles de Integración Vecinal María del Carmen Cociña García y Adriana Bruno, tras las inundaciones de marzo, exigieron al Ejecutivo la urgente limpieza y desmalezamiento del arroyo, que informe cuáles son las obras de infraestructura necesarias para solucionar el problema de sus crecidas y si se están llevando a cabo tratativas en cualquier nivel para su concreción.
  Al pedido de Cociña y Bruno los vecinalistas sumaron más tarde un nuevo proyecto de declaración, de autoría de Marcelo Suárez Nelson para que el ejecutivo municipal solicite informes a la comuna de Ituzaingó sobre las obras realizadas y a realizarse en el arroyo Soto, y a los organismos que correspondan de la Provincia de Buenos Aires por el entubamiento de Autopista del Oeste. Le pide también que explicite cuáles son las obras previstas en nuestro distrito a fin de neutralizar la posibilidad de inundaciones.
  Tras realizar un minucioso relevamiento del arroyo en toda su extensión, tomando fotos y midiendo los puentes, alcantarillas y ancho del cauce, tanto en Ituzaingó como Hurlingham, el bloque del Frente Peronista para la Victoria elaboró un proyecto de decreto que intentó fuera tratado sobre tablas en la sesión del viernes 11 de mayo. En el mismo, que llevaba las firma de los concejales Barrionuevo, Minichillo y Palacios, conminaba al intendente a dirigirse a las autoridades de Hidráulica de la Provincia para que se realice el dragado, limpieza y ensanche del arroyo Soto y de sus puentes. Le pedía también, entre otras cosas, la elaboración de un informe técnico detallado de la situación. Pero el bloque oficialista negó el tratamiento sobre tablas del expediente.
Tras cuatro años de siesta, el intendente de Hurlingham, temeroso de que lo arrastre la crecida en época electoral, comenzó a preocuparse por el problema y a realizar urgentes reuniones con su par de Ituzaingó y con el ministro de infraestructura provincial Eduardo Sícaro. Mientras tanto y para ganar tiempo, el bloque de concejales del oficialismo se encargó de bloquear sistemáticamente en el Concejo cualquier proyecto presentado por la oposición,impidiendo como decíamos que el del FPV fuera tratado, al negarse a considerarlo sobre tablas. Finalmente, en la última sesión de mayo el acuñismo accedió a votar un pedido de resolución pidiendo informes por el estado de situación en Hurlingham y adjuntando el expediente iniciado por el vecinalismo, pero no el del FPV. Cosas de las internas.

  Urgencia

  Si bien el proyecto del canal aliviador en el INTA está en carpeta y se le ha otorgado prioridad, se encuentra demorado y algunas fuentes consultadas dejaron trascender la posibilidad de que no fuera llevado a cabo hasta después de las elecciones presidenciales. Por otra parte los vecinos de los barrios afectados temen precisamente que, por tratarse de un año electoral, los tiempos políticos influyan para que se apresure la inauguración de la obra de Ituzaingó con el consiguiente desastre aguas abajo.
  Por este motivo la Federación de Sociedades de Fomento de Hurlingham cursó una carta documento (hacer click sobre la imágen a la derecha para agrandar) al intendente Descalzo intimándolo a suspender las obras, y otra al ingeniero Castiglione pidiendo que se tomen medidas urgentes y se comience a trabajar en proyectos de solución integral de los problemas de la cuenca. Los fomentistas hacen además personal y solidariamente responsables a ambos funcionarios por los daños y perjuicios que la puesta en marcha de la obra pudiera generar a los vecinos.