TRADUCCION EXTRA OFICIAL
RESOLUCIÓN
El Derecho Humano al Agua y Saneamiento
 
 

 

 

 

 

Tema 48  de la Agenda: Implementación integrada y coordinada de y seguimiento a los resultados de las principales conferencias y cumbres de las Naciones Unidas en campos económicos, sociales y campos relacionados.
Antigua y Barbuda, Bahrain, Bangladesh, Benin, Bolivia (Estado Plurinacional de), Burundi, Republica Centroafricana, Congo, Cuba, Dominica, Republica Dominicana, Ecuador, El Salvador, Fiji, Georgia, Haiti, madagascar, Isla Mauricio, Nicaragua, Nigeria, Paraguay, San Vicente y las Granadinas, Samoa, Santa Lucia, Arabia Saudita, Seychelles, Islas Solomon, Sri Lanka, Tuvalu, Uruguay, Vanuatu, Venezuela (Republica Bolivaraiana de),  Yemen.
La Asamblea General
PP1 Recordando sus resoluciones 54/175 del Diciembre 1999, el  Derecho al Desarrollo, 55/196 de 20 de diciembre de 2000 proclamando el 2003 como el Año Internacional del Agua Dulce, 58/217, de 23 de diciembre de 2003,  proclamando la Década Internacional de Acción "Agua para la Vida" (2005-2015), 59/228 de 22 de diciembre de 2004, 61/192, de 20 de diciembre de 2006 proclamando el 2008 como el Año Internacional del Saneamiento, 64/198 del 21 de Diciembre de 2010 respecto a la revisión de medio término de la implementación de la Década Internacional de Acción "Agua para la Vida", El Programa  21 de Junio de 1992, el Programa de Habitat de 1996, El Plan de Acción de Mar del Plata de 1977 adoptado por la Conferencia de Agua de Naciones Unidades y la Declaración de Rio sobre el Ambiente y el Desarrollo de Junio del 1992.
PP2 Recordando la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Declaración Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial, la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y la Convención sobre los Derechos del Niño y la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y la Convención de Ginebra relativa a la Protección de Personas Civiles en Tiempos de Guerra.
PP3 Recordando también todas las resoluciones previas del Consejo de Derechos Humanos sobre “derechos humanos y el acceso a agua potable y el saneamiento”,  entre otros, las resoluciones 7/22 del 28 de Marzo de 2008 y 12/8 del 1ro de Octubre del 2009 relacionadas a los derechos humanos al agua potable segura y al saneamiento, el Comentario General 15 del Comité sobre los Derechos Económicos Sociales y Culturales sobre “El Derecho al Agua”¨; el “Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos acerca del alcance y contenido de las obligaciones  de derechos humanos relacionadas al acceso equitativo al agua potable y el saneamiento, de conformidad con los instrumentos internacionales en derechos humanos", así como también  el “Informe de la experta independiente sobre el tema de las obligaciones  de los derechos humanos relacionadas al acceso al agua potable segura y al saneamiento,”
PP4 Profundamente preocupados porque 884 millones de personas carecen de acceso al agua potable segura y que 2,6 mil millones de personas carecen de  acceso al saneamiento y alarmados porque aproximadamente 1.5 millones de niños menores a los 5 años de edad mueren y 443 millones de días escolares se pierden cada año por enfermedades relacionadas al agua y al saneamiento.
PP5 Reconociendo la importancia del agua potable, limpia, segura y equitativa y del saneamiento como componentes integrales para la realización de los derechos humanos, 
PP6 Reafirmando  la responsabilidad de los Estados de promover y proteger todos los derechos humanos, que son universales, indivisibles, interdependientes e interrelacionados y deben ser tratadas globalmente de manera justa y equitativa en igualdad de condiciones y con el mismo énfasis, 
PP7 Teniendo en cuenta los compromisos hechos por la comunidad internacional para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y enfatizando en ese contexto, la determinación de los Jefes de Estado y Gobierno expresada en la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas de reducir a la mitad, para el 2015, la proporción de personas que no pueden alcanzar o acceder al agua potable y de reducir a la mitad la proporción de las personas sin acceso al saneamiento, como fue acordado en el Plan de Acción de Johannesburgo.
OP1 Declara el derecho al agua potable segura y al saneamiento como un derecho humano que es esencial para el goce pleno de la vida y de todos los derechos humanos.
OP2 Llama a los Estados y Organizaciones internacionales a proveer recursos financieros,  construcción de capacidades y transferencia tecnológica,  a través de asistencia y cooperación internacional, en particular a los países en desarrollo, para poder  aumentar los esfuerzos para suministrar agua potable, segura y saneamiento para todos,
OP3 Acoge la decisión del Consejo de Derechos Humanos de pedir que la experta independiente sobre el tema de las obligaciones de los derechos humanos relacionados al acceso al agua potable segura y al saneamiento presente un reporte anual a la Asamblea General, y alienta a continuar trabajando sobre todos los aspectos de su mandato y en consulta con todas las agencias, fondos y programas relevantes de Naciones Unidas, incluyendo en su informe para el sexagésimo-sexto periodo de sesiones, de la Asamblea General los principales desafíos relacionados con  la realización del derecho humano al agua potable y al saneamiento y su impacto en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. 

 

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Today July 28, 2010, the General Assembly  of  the United Nations approved the proposal of  the Government of the Plurinational State of  Bolivia to declare THE RIGHT TO WATER AND SANITATION AS A HUMAN RIGHT. Here is the full text of UN Resolution.
 
 RESOLUTION
The Human Right to Water and Sanitation
Item 48 of the General Assembly: Integrated and coordinated implementation of and follow-up to the outcomes of the major United Nations conferences and summits in the economic, social and related fields.

 

Antigua and Barbuda, Bahrain, Bangladesh, Benin, Bolivia (Plurinational State of), Burundi, Central African Republic, Congo, Cuba, Dominica, Dominican Republic, Ecuador, El Salvador, Fiji, Georgia, Haiti, madagascar, Mauritius, Nicaragua, Nigeria, Paraguay, Saint Vincent and the Grenadines, Samoa, Saint Lucia, Saudi Arabia, Serbia, Seychelles, Solomon Islands, Sri Lanka, Tuvalu, Uruguay, Vanuatu, Venezuela (Bolivarian Republic of), Yemen.
The General Assembly
PP1 Recalling its resolutions 54/175 of 17 December 1999, The Right to Development, 55/196 of 20 December 2000 proclaiming 2003 as the International Year of Freshwater, 58/217 of 23 December 2003, proclaiming the International Decade for Action, “Water for Life” (2005–2015), 59/228 of 22 December 2004 and 61/192 of 20 December 2006, proclaiming 2008 as the International Year of Sanitation, 64/198 of 21 December 2009 regarding the Midterm comprehensive review of the implementation of the International Decade for Action, “Water for Life,” Agenda 21 of June 1992, the Habitat Agenda of 1996, the Mar del Plata Action Plan of 1977 adopted by the United Nations Water Conference, and the Rio Declaration on Environment and Development of June 1992,
PP2 Recalling the Universal Declaration of Human Rights, the International Covenant on Economic, Social and Cultural Rights, the International Covenant on Civil and Political Rights, the International Convention on the Elimination of All Forms of Racial Discrimination, the Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination Against Women, the Convention on the Rights of the Child, the Convention on the Rights of Persons with Disabilities and the Geneva Convention relative to the Protection of Civilian Persons in Time of War,
PP3 Recalling also all previous resolutions of the Human Rights Council on “human rights and access to safe drinking water and sanitation,” inter alia, resolutions 7/22 of 28 March 2008 and 12/8 of 1 October 2009 related to the human right to safe and clean drinking water and sanitation, General Comment 15 of the Committee on Economic, Social and Cultural Rights on “The Right to Water,” the “Report of the United Nations High Commissioner for Human Rights on the scope and content of the relevant human rights obligations related to equitable access to safe drinking water and sanitation under international human rights instruments,” as well as the “Report of the independent expert on the issue of human rights obligations related to access to safe drinking water and sanitation,”
PP4 Deeply concerned that approximately 884 million people lack access to safe drinking water and that over 2.6 billion do not have access to basic sanitation, and alarmed that approximately 1.5 million children under 5 years of age die and 443 million school days are lost each year from water and sanitation related diseases,
PP5 Acknowledging the importance of equitable, safe and clean drinking water and sanitation as an integral component of the realization of all human rights,
PP6 Reaffirming the responsibility of States for the promotion and protection of all human rights, that are universal, indivisible, interdependent and interrelated, and must be treated globally, in a fair and equal manner, on the same footing and with the same emphasis,
PP7 Bearing in mind the commitments made by the international community to achieve fully the Millennium Development Goals, and stressing, in that context, the resolve of Heads of State and Government, as expressed in the United Nations Millennium Declaration, to halve, by 2015, the proportion of people unable to reach or afford safe drinking water, and to halve the proportion of people without access to basic sanitation, as agreed in the Johannesburg Plan of Action,
OP1 Declares the right to safe and clean drinking water and sanitation as a human right that is essential for the full enjoyment of life and all human rights;
OP2 Calls upon states and international organizations to provide financial resources, capacity building and technology transfer, through international assistance and co-operation, in particular to developing countries, in order to scale up efforts to provide safe, clean, accessible and affordable drinking water and sanitation for all;
OP3 Welcomes the decision by the Human Rights Council to request that the independent expert on the issue of human rights obligations related to access to safe drinking water and sanitation present an annual report to the General Assembly, and encourages her to continue working on all aspects of her mandate and in consultation with all relevant United Nations agencies, funds, and programs, to include in her report to the sixty-sixth session of the General Assembly, the principal challenges related to the realization of the human right to safe and clean drinking water and sanitation and their impact on achieving the Millennium Development Goals.
                                                                                     
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El Embajador Pablo Solón, Representante Permanente del Estado Plurinacional de Bolivia ante las NN.UU. hizo la intervención principal presentando la Resolución, que también se transcribe a continuación.
 
Intervención del Representante Permanente del Estado Plurinacional de Bolivia

 

“Derecho Humano al Agua y Saneamiento”

 

Señor Presidente

Permítanme empezar la presentación de esta Resolución recordando que “Los seres humanos somos esencialmente agua”. Alrededor de dos terceras partes de nuestro organismo están compuestas de agua. Un 75% de nuestro cerebro está constituido por agua, y el agua es el principal vehículo de las transmisiones electroquímicas de nuestro organismo.

Nuestra sangre circula como un enjambre de ríos  en nuestro cuerpo. El agua en la sangre ayuda a transportar nutrientes y energía a nuestro organismo. El agua también aleja de nuestras células los productos de desecho para su excreción. El agua ayuda a regular la temperatura de nuestro cuerpo.

La pérdida de un 20% de agua del cuerpo puede causar la muerte. Es posible sobrevivir varias semanas sin alimento pero no es posible sobrevivir más de algunos días sin agua. “El agua, sin duda alguna, es vida”.

Por eso hoy, presentamos esta histórica resolución a consideración del plenario de la Asamblea General los Estados copatrocinadores de:

Angola, Antigua y Barbuda, Arabia Saudita, Azerbaijan, Bahrein, Bangladesh, Benin, Eritrea, el Estado Plurinational de Bolivia, Burundi, Congo, Cuba, Dominica, Ecuador, El Salvador, Fiji, Georgia, Guinea, Haití, Islas Salomón, Madagascar, Maldivas, Mauricio, Nicaragua, Nigeria, Paraguay, República Centroafricana, República Dominicana, Samoa, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Serbia, Seychelles, Sri Lanka, Tuvalu, Uruguay, Vanuatu, la República Bolivariana de Venezuela, y Yemen.

El derecho a la salud fue originalmente reconocido en 1946 por la Organización Mundial de la Salud. En 1948 la Declaración Universal de los Derechos Humanos declaró entre otros el “derecho a la vida”, el “derecho a la educación” y el “derecho al trabajo”. En 1966 se avanzó en el Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales con el reconocimiento entre varios otros del “derecho a la seguridad social”, y “el derecho a un nivel de vida adecuado” que incluye una alimentación, vestido y vivienda adecuados.

Sin embargo el “derecho humano al agua” ha seguido sin ser reconocido plenamente aunque existen claras referencias en varios instrumentos internacionales como: la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, la Convención sobre los Derechos del Niño y la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Por eso los copatrocinadores presentamos esta resolución para que se reconozca el derecho humano al agua y al saneamiento en momentos en los cuales las enfermedades provocadas por falta de agua potable y saneamiento provocan  más muertes que cualquiera de las guerras.

Cada año más de 3 millones y medio de personas mueren por enfermedades transmitidas por agua contaminada.

La diarrea es la segunda causa más importante de muertes de niños por debajo de los 5 años. La falta de acceso a agua potable mata más niños que el SIDA, la malaria y la viruela juntos.

A nivel mundial aproximadamente una de cada 8 personas no tiene agua potable.

En solo un día más de 200 millones de horas del tiempo de las mujeres se consumen para recolectar y transportar agua para sus hogares.

La situación de la falta de saneamiento es aún mucho peor porque afecta a 2600 millones de personas que equivalen a un 40% de la población mundial.

Según el Informe de la Experta Independiente sobre saneamiento que ha sido un importante aporte para esta resolución y que contribuirá aun mas a su implementación:

“El saneamiento, más que muchos otras cuestiones de derechos humanos, evoca el concepto de la dignidad humana; se debe considerar la vulnerabilidad y la vergüenza que tantas personas experimentan cada día cuando, una vez más, se ven obligadas a defecar al aire libre, en un cubo o una bolsa de plástico.  Es lo indigno de esta situación lo que causa vergüenza.”

La gran mayoría de enfermedades en el mundo son causados por materia fecal. Se estima que el saneamiento podría reducir en más de un tercio las muertes niños por diarrea.

En todo momento la mitad de las camas de los hospitales de todo el mundo están ocupadas por pacientes que padecen enfermedades asociadas con la falta de acceso al agua potable y la falta de saneamiento.

 

Los derechos humanos no nacieron como conceptos totalmente desarrollados, son fruto de una construcción dada por la realidad y la experiencia. Por ejemplo el derecho humano a la educación y al trabajo que están en la Declaración Universal de los Derechos Humanos se fueron construyendo y precisando en el tiempo, con el Pacto Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales y en otros instrumentos internacionales tales como la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Lo mismo ocurrirá con el derecho humano al agua y al saneamiento.

Por eso saludamos y alentamos en el tercer párrafo operativo de esta resolución a que la experta independiente siga trabajando en todos los aspectos de su mandato y presente a la Asamblea General las principales dificultades relacionadas con la realización del derecho humano al agua potable y al saneamiento, y el efecto de éstas en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

La Cumbre Mundial sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio está muy próxima y es necesario dar una señal muy clara al mundo de que el agua potable y el saneamiento son un derecho humano, y que vamos a hacer todo lo posible para avanzar en la consecución de esta meta para la cual apenas nos quedan 5 años.

Por eso la importancia del segundo párrafo operativo de la resolución que exhorta a los Estados y las organizaciones internacionales a que proporcionen recursos financieros y propicien el aumento de la capacidad y la transferencia de tecnología por medio de la asistencia y la cooperación internacionales, en particular a los países en desarrollo, a fin de intensificar los esfuerzos por proporcionar a toda la población un acceso económico al agua potable y el saneamiento.

Toda resolución tiene un corazón. Y el corazón de esta resolución está en su primer párrafo operativo. A lo largo de varias consultas informales hemos buscado acomodar las diferentes preocupaciones de los Estados Miembros, dejando de lado las cuestiones que no son propias de esta resolución y buscando siempre el equilibrio sin perder la esencia de esta resolución.

El derecho al agua potable y al saneamiento es un derecho humano esencial para el disfrute pleno de la vida.

El agua potable y el saneamiento no son solamente elementos o componentes principales de otros derechos como “el derecho a un nivel de vida adecuado”. El derecho al agua potable y al saneamiento son derechos independientes que como tal deben ser reconocidos. No es suficiente exhortar a los Estados a que cumplan con sus obligaciones de derechos humanos relativas al acceso  al agua potable y al saneamiento. Es necesario convocar a los Estados a promover y proteger el derecho humano al agua potable y al saneamiento.

Nuevamente y siguiendo el camino transparente de buscar siempre un amplio entendimiento y sin que se pierda la perspectiva sobre la esencia misma de este proyecto de resolución, a nombre de los copatrocinadores queremos proponer una enmienda oral al primer párrafo de la parte resolutiva para reemplazar el termino “declarar” por la expresión “reconocer.”

Antes de pasar a considerar esta resolución quiero traer a la mente de todas delegaciones que, según el reporte del 2009 de la Organización Mundial de la Salud y de UNICEF que lleva por título “Diarrea: Porqué los niños siguen muriendo y que se puede hacer”: cada día, 24.000 niños mueren en los países en desarrollo por causas que se pueden prevenir como la diarrea producto de agua contaminada. Esto significa que muere un niño cada tres segundos.

Uno, dos, tres…

Como dice mi pueblo “Ahora es cuando”

Muchas gracias
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Ambassador Pablo Solón, Permanent Representative of the Plurinational State of  Bolivia to the United Nations was the keynote speech presenting the resolution, which also has been transcribed below.

 

Intervention of the Permanent Representative of the Plurinational State of Bolivia
“The Human Right to Water and Sanitation”

 

Mr. President,

Allow me to begin the presentation of this Resolution by recalling that human beings are essentially water. Around two thirds of our organism is comprised of water. Some 75 percent of our brain is made up of water, and water is the principal vehicle for the electrochemical transmissions of our body.

Our blood flows like a network of rivers in our body. Blood helps transport nutrients and energy to our organism. Water also carries from our cells waste products for excretion. Water helps to regulate the temperature of our body.

The loss of 20% of body water can cause death. It is possible to survive for various weeks without food, but it is not possible to survive more than a few days without water. Water is life.

That is why, today, we present this historic resolution for the consideration of the plenary of the General Assembly on behalf of the co-sponsoring countries of:

Angola, Antigua and Barbuda, Azerbaijan, Bahrain, Bangladesh, Benin, The Plurinational State of Bolivia, Burundi, Central African Republic, Congo, Cuba, Dominica, Dominican Republic, Ecuador, El Salvador, Eritrea, Fiji, Georgia, Guinea, Haiti, Madagascar, Maldives, Mauritius, Nicaragua, Nigeria, Paraguay, Saint Lucia, Saint Vincent and the Grenadines, Samoa, Saudi Arabia, Serbia, Seychelles, The Solomon Islands, Sri Lanka, Tuvalu, Uruguay, Vanuatu, The Bolivarian Republic of Venezuela, and Yemen.

The right to health was originally recognized in 1946 by the World Health Organization. In 1948, the Universal Declaration of Human Rights declared, among others, “the right to life,” “the right to education,” and “the right to work.” In 1966 these were furthered in the International Covenant on Economic, Social and Cultural rights with the recognition of “the right to social security,” and “the right to an adequate standard of living,” including adequate food, clothing and adequate shelter.

However, the human right to water has continued to fail be fully recognized, despite clear references in various international legal instruments such as: the Convention on the Elimination of All forms of Racial Discrimination, the Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination Against Women, the Convention on the Rights of the Child, and the Convention on the Rights of Persons with Disabilities.

This is why we, the co-sponsors, present this resolution in order that we now recognize the human right to water and sanitation, at a time when illness caused by lack of drinking water and sanitation causes more deaths than does war.

Every year, 3 and a half million people die of waterborne illness.

Diarrhea is the second largest cause of death among children under five. The lack of access to potable water kills more children than AIDS, malaria and smallpox combined.

Worldwide, approximately one in eight people lack potable water.

In just one day, more than 200 million hours of women’s time is consumed by collecting and transporting water for domestic use.

The situation of lack of sanitation is far worse, for it affects 2.6 billion people, or 40% of the global population.

According to the report on sanitation by the Independent expert,

“Sanitation, more than many other human rights issue, evokes the concept of human dignity; consider the vulnerability and shame that so many people experience every day when, again, they are forced to defecate in the open, in a bucket or a plastic bag. It is the indignity of this situation that causes the embarrassment.”

The vast majority of illnesses around the world are caused by fecal matter. It is estimated that sanitation could reduce child death due to diarrhea by more than one third.

On any given day, half of the hospital beds are occupied by patients suffering from illnesses associated with lack of access to safe water and lack of sanitation.

 

Human rights were not born as fully developed concepts, but are built on reality and experience. For example, the human rights to education and work included in the Universal Declaration on Human Rights were constructed and specified over time, with the International Covenant on Economic, Social and Cultural Rights and other international legal instruments such as the Declaration on the Rights of Indigenous Peoples. The same will occur with the human right to water and sanitation.

 

That is why we emphasize and encourage in the third operative paragraph of this resolution that the independent expert continue working on all aspects of her mandate and present to the General Assembly “the principal challenges related to the realization of the human right to safe and clean drinking water and sanitation and their impact on the achievement of Millennium Development Goals.”

The Summit on the Millennium Development Goals is approaching, and it is necessary to give a clear signal to the world that drinking-water and sanitation are a human right, and that we will do everything possible to reach this goal, which we have only 5 more years to achieve.

That is why we are convinced of the importance of the second operative paragraph of this resolution, which “Calls upon States and international organizations to provide financial resources, capacity-building and technology transfer, through international assistance and cooperation, in particular to developing countries, in order to scale up efforts to provide safe, clean, accessible and affordable drinking water and sanitation for all;

All resolutions contain a passage that we can point to as the heart of the matter, and the heart of this resolution is in its first operative paragraph. Throughout many informal consultations, we have striven to accommodate the different concerns of the Member States, leaving aside issues that do not pertain to this resolution and always seeking balance, but without loosing the essence of the resolution.

The right to drinking water and sanitation is a human right that is essential for the full enjoyment of life.

Drinking water and sanitation are not only elements or principal components of other rights such as “the right to an adequate standard of living.” The right to drinking water and sanitation are independent rights that should be recognized as such. It is not sufficient to urge States to comply with their human rights obligations relative to access to drinking water and sanitation. Instead, it is necessary to call on states to promote and protect the human right to drinking water and sanitation.

In our effort to seek transparency and understanding without losing perspective on the essence of this resolution, in the name of the cosponsors we would like to propose an oral amendment to the first operative paragraph of the resolution that would replace the word “declares” with the word “recognizes.”

Before moving to the consideration of this resolution, I would like to ask all delegations to bear in mind the fact that, according to the 2009 report of the World Health Organization and UNICEF entitled “Diarrhoea: Why children are still dying and what can be done," 24,000 children die in developing countries every day from preventable causes like diarrhea contracted from unclean water. That is one child death every three and a half seconds.

One, two, three...

As my people say, “Now is the time.”

Thank you very much.